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lunes, febrero 05, 2007

Tratado sobre la estupidez

O simplemente: A Manuelito *

Manuelito es de las personas que encajan perfectamente en cualquier lugar, no por su simpatía, no por su personalidad arrolladora, no por sus comentarios brillantes y llenos de intelectualismo. Bueno, de hecho él no encaja, se hace encajar a las malas, como cualquier ficha de rompecabezas puesta en el lugar equivocado.

Si te encuentras con Manuelito por la calle no dudará en saludarte deseándote un buen día, con una sonrisa que le ocupa media cara y un efusivo movimiento de brazos, como quien despide un barco desde el muelle. Sobra aclarar que están lo suficientemente cerca como para que media ciudad se entere de que te está saludando.

Siempre muy bien vestido, con ropa de marca que casualmente le costo el triple que a los demás y no repara en darte un reporte detallado de cuánto tuvo que pagar por sus tenis Nike, sus jeans Levis, sus camisetas Lacoste o su reloj Swatch. Eso sin mencionar su celular Motorola V3 y su super iPod de quinientosmil gigas que le costo 800 euros.

Pero lo que más me gusta de hablar con Manuelito, es la forma tan sutil de explicarte las cosas al punto que sientes que, si realmente fueras idiota, te habría quedado clarísimo. Por que sea lo que sea que te vaya a contar, primero te mira a los ojos y con cara de lástima reflexiona diciendo "a ver cómo te lo explico para que entiendas". Así la pregunta haya sido "¿de dónde eres?" ante lo cual te responderá: "¿Sabes de dónde es Fernando Alonso? (mientras mueve sus manos como si fuera manejando un carro) El es de MI ciudad... Aunque mi madre es de suecia (o de suiza o de donde sea la señora)"

Manuelito decidió dejar de saludarme el día en que le dije en la cara que nuestra relación se basaba en el odio mutuo y la cortesía hipócrita. Que de todas las personas en el mundo, con el único que sentía que desperdiciaba mi parte del universo era con él y que, además de todo, no pude controlar mi risa cuando me dijo que mi reacción ante el era típica de alguien que estaba enamorado.

Para entender a Manuelito, hay que conocerlo, y así el te explicará los misterios de la humanidad como si fuera una enciclopedia "el mundo para dummies". Y lo peor es que no es el único de su especie que existe en el planeta.

* El nombre NO ha sido cambiado y me importa un @#$%&! que se entere que escribí esto, al final, no es nada que no le haya dicho ya en su perfecta y sueca carota.